Hace unas semanas la televisión volvía a emitir Parque Jurasico. Aparentemente no hay límites de repetición cuando una película garantiza audiencia. Y, por supuesto, la combinación de dinosaurios, humanos despedazados y niños en peligro siempre tendrá público.
Todo empezó con un best-seller. Si se pudiera utilizar la ingeniería genética para volver a introducir a nuestro sistema especies consideradas extintas, se podrían pensar muchas posibilidades, pero no estaría dentro de las primeras el crear un parque de diversiones con dinosaurios. Pero eso es lo que se le ocurrió a Michael Chrichton en Jurassic Park, y le pareció tan buena la idea que la repitió cuando escribió Timeline, donde los físicos que crean la primera máquina del tiempo utilizando ordenadores cuánticos, trabajan para una empresa que quiere construir .... un parque temático histórico.Steven Spielberg llevó la historia al cine, eso es por todos conocido. Y, aparte de sus méritos como entretenimiento (porque no podemos decir mucho de los artísticos), la película tiene una excelente popularización en unos breves minutos del avance fundamental de la ciencia biológica moderna: el descubrimiento del ADN y sus aplicaciones prácticas.
Al final del día, si queremos tener un dinosaurio en algun lugar debemos de disponer de las intrucciones para fabricarlo. ¿De donde saldría la cadena de ADN necesaria para tener las instrucciones para fabricar un dinosaurio? Aqui el autor propone una idea ingeniosa, la utilización de la sangre de estos animales en el interior de mosquitos conservados en ambar. Pero esa no es la única fuente posible.
Aunque los mosquitos son la fuente del ADN en la película,hay otra fuente que podría considerarse como factible: la superficie de los árboles. Dado que los animales suelen restregarse contra los troncos de los árboles, no sería extraño que existieran rastros de piel que hubieran quedado adheridos al tronco, para luego cubrirse con el ámbar del árbol, que también los preservaría.
El rastro de ADN seguramente es diminuto, y para poder realizar las manipulaciones genéticas debe de ser amplificado, a través de una técnica conocida como PCR (Polymerase Chain Reaction, o sea "Reacción en Cadena de la Polimerasa"). Un problema en el método de amplificación elegido en el libro, el PCR, es que es muy eficiente, y el ADN del mosquito se podría mezclar con el del dinosaurio, con lo cual también seria amplificado.
Dado que el ADN se rompe por la acción de las enzimas que se encuentran en el mosquito, este debería preservarse inmediatamente luego de alimentarse con la sangre del dinosaurio. Luego ese ADN extraído seguramente esta degradado, roto en fragmentos pequeños, que tienen que reconstruirse.
La situación ideal es cuando el ADN del dinosaurio es el correcto, es decir que contiene cada cromosoma, y no tiene saltos en la secuencia. Pero esto es casi imposible, y seguramente existen agujeros en la secuencia que no pueden reconstruirse. En ese caso, se podrá utilizar un animal genéticamente cercano a los dinosaurios, como pájaros y cocodrilos, aunque esto no es garantía de que se reconstruirá un dinosaurio "puro".
No hay comentarios:
Publicar un comentario